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domingo, 26 de abril de 2015

¿Por qué los nervios nos hacen vomitar?

Ahora que se acercan los exámenes o en situaciones de estrés podemos sufrir este tipo de acción. Se da con frecuencia y en cualquier edad. 
Debemos saber que, el vómito es un fenómeno también conocido como emesis. Se controla  por un área situada en el bulbo raquídeo, en la base del cerebro, a la que se le conoce como centro del vómito. Esta región recibe información que en ocasiones induce al organismo a ejecutar esa acción.

Algunos ejemplos nos pueden ayudar a situarnos, suele pasar al ver una imagen repulsiva sobre un hecho traumatizante, entonces es posible experimentar una sensación de náusea e incluso arcadas a partir de ciertos datos enviados desde la corteza cerebral; también en el movimiento se puede dar el mareo en los medios de transporte. 
Puede ocurrir cuando la procedencia va desde el nervio vago que manda información sobre el sistema digestivo, para que vomitemos si ingerimos algo supuestamente tóxico.
La ansiedad puede hacer llegar al centro del vómito señales negativas relacionadas con lo dicho anteriormente, a veces los nervios nos provocan malas sensaciones de equilibrio, digestivas y, a menudo, cognitivas, relacionadas con los pensamientos desagradables que se nos pasan por la cabeza.

domingo, 27 de julio de 2014

La ansiedad, ¿se puede hacer frente a ella?

La ansiedad es una reacción emocional humana en situaciones en las que se prevé un peligro o una amenaza para la vida y que genera un estado de alerta. A veces esto se vive como negativo, por los efectos que suceden en el organismo: nerviosismo, sudoración, agitación o aumento de la frecuencia cardiaca. Si sucede esto no nos debemos asustar, otra cosa es que se mantenga en el tiempo y con intensidad.
Tenemos que saber que el cuerpo y la mente reaccionan ante el peligro.
¿Cuándo puede ser una patología?
Cuando tenemos preocupación, inseguridad y dificultades para tomar decisiones. Sentimos sudoración, tensión muscular, aumento de la tensión arterial y la frecuencia cardiaca. Temblor en las extremidades y sequedad bucal. Inquietud, agitación, tensión y preocupación, la persona puede bloquearse e, incluso, echarse a llorar. También pueden darse dificultades para conciliar el sueño o para tener un descanso reparador. Entonces debemos acudir al médico.
¿Podemos equilibrar estos signos y síntomas? SI.
1.-Se debe comer sano, despacio y mejor hacerlo con compañía.
2.-Se debe descansar, dormir lo suficiente.
3.-Se debe hacer ejercicio físico, mejor al aire libre; andar rápido puede ser una buena opción. 
4.-Se debe organizar uno y no intentar hacer todo; priorizar.
5.-Se debe  tomar decisiones planteando el problema, analizando los pros y contras y eligiendo la solución menos mala; una vez hecha la elección, no volver atrás. 
6.-Se debe hacer una interpretación de situaciones y problemas, sin ser catastrofistas. No se debe ser muy exigente con uno mismo. 
7.-Se deben reconocer los méritos propios, eso ayuda a la autoestima. Se debe querer uno y respetarse.  
8.- Se debe reforzar las conductas positivas, no se debe hacer las correcciones con broncas ni castigos, ni continuamente estar sacando el tema.
9.-Se debe realizar entrenamiento en técnicas de control de ansiedad y estrés: como la relajación, leer algún libro de autoayuda, o leer lo que más guste.  
En definitiva se debe evitar estrés, a veces no podemos hacer frente a todo y el organismo explota con estos trastornos. 
Se debe aprender a decir: NO

Os dejo algo relajante: "Con todo el corazón"de Jaime Barkin al piano.