Mostrando entradas con la etiqueta RECORTES. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta RECORTES. Mostrar todas las entradas

viernes, 25 de enero de 2013

No a los cortes y recortes!!!!

 
DE 11 A 11.15 HORAS
OSTIRALETAN 11ETATIK 11.15ETARA
No aceptes los recortes con resignación, si no peleamos ahora luego no podremos ni exigir ni lamentarnos, DEFENDAMOS NUESTROS DERECHOS Y NUESTRO FUTURO!!!
Tenemos que participar todos, todas las manos son necesarias, tenemos que ser muchos, porque ¡¡JUNTOS PODREMOS!!
 ¡¡¡ANIMATE!!!!
¡¡¡¡ACUDE A LAS CONCENTRACIONES!!!!

domingo, 13 de enero de 2013

Privatizar a Cospedal por David Torres.

Me ha encantado este artículo, por eso lo comparto con vosotros y vosotras¡¡¡ 
El problema no es que privaticemos mucho, el problema es que privatizamos demasiado poco. Con unos cuantos hospitales, colegios, radios, televisiones y universidades no arreglamos nada: hay que desmantelar el estado entero y entregarlo en manos de la mano invisible del mercado, valga la redundancia manual. 
Hay que privatizar las carreteras, las aceras, las vías agropecuarias y las fachadas. Quien quiera pasear por la Gran Vía recreando la vista, que lo pague. Hay que privatizar el aire, la contaminación, el agua, las alcantarillas y las ratas. Hay que privatizar las piscinas públicas, que están llenas de gordos aficionados y de viejos ociosos que no hacen más que obstaculizar y flotar como boyas privadas. 
Por supuesto no podemos detenernos ahí, sino dar un paso más en el arduo camino de la privatización y privatizar también los ministerios, las autonomías, los ayuntamientos, las diputaciones provinciales y el palacio de la Zarzuela. Es cierto que entonces un montón de funcionarios se quedarían sin trabajo, empezando por el augusto monarca, pero las arcas públicas (que ya no serán tales sino taquillas con candado) no pueden permitirse el lujo de alimentar bocas inútiles, de financiar cacerías africanas, de promocionar nuevas modalidades deportivas, como el tiro al pie. 
La marca España necesita un rey privado, un rey competitivo que pasee por el mundo haciendo publicidad del gazpacho o de la tortilla de patatas, un rey esponsorizado por Coca Cola o por el Banco Santander que vaya endilgando el mensaje navideño con los anuncios ya intercalados en la corbata.
Los anteriores realquilados del gobierno, ministros de la cosa y menestras de verdura tampoco iban a salir ganando con el cambio, pero es lo que tiene la empresa privada: o das beneficios o te vas a la puta calle. 
Subastemos a Wert, a ver quién se lo queda. Ni de mayordomo de castillo ni de enterrador de guardia. Feministas de peineta como Cospedal, Soraya, Aguirre o Botella hablan mucho de la privatización pero ningún empresario con dos dedos de frente les permitiría dirigir nada más complejo que un asador de castañas o un expositor de cassetes en una gasolinera. Como mucho, de una gasolinera en Albacete. 
Privatizar a Cospedal sería el negocio definitivo, no para Cospedal ni para su marido ni para sus interminables conexiones familiares, pero sí para la economía en general, que se vería libre de un enorme lastre, y para la capa de ozono, que se quitaría de encima una tonelada de laca. El mismo trabajo que hace Cospedal, sin sobresueldos y sin laca, lo podría hacer una cajera del Carrefour entre tarjeta y tarjeta y aun le sobraría tiempo para reponer estanterías. 
En cuanto al puesto de presidente es una responsabilidad demasiado seria para rifarla entre lameculos profesionales y amiguetes de banqueros. No, lo mejor es reconvertirlo en cargo honorífico, sin retribución económica, anual como el presidente de una Comunidad de vecinos, y que lo ejerza alguien que esté al tanto de lo que pasa. 
Un vagabundo borrachuzo de los que duermen en los cajeros no sería mala opción: peor que Mariano no lo puede hacer, seguro que sale más barato y entenderle, se le va a entender parecido.

jueves, 27 de diciembre de 2012

Y después del mensaje. ¿Qué???

España, un país de parados, con deuda excesiva, pensionistas protestando y muchas personas buscando comida en los contenedores. Que foto más maligna!!!!, porque nadie puede decir que no corresponde a la realidad, son de aquí, son nuestros parados, nuestra gente, cerrar los ojos solo nos llevará a no salir de esta incertidumbre llamada crisis. 
También muchos sin techo o de ocupas, agrupados sin conocerse y que acaban llevándose rápidamente como una gran familia.
Las penurias, el dolor y el fracaso unen.
Una crisis provocada por los poderes económicos para aplastar al pueblo llano y ensalzar a los más poderosos.
Una crisis que ha calado en los ciudadanos, ya no solo porque no hay dinero, además de todo eso, ha tocado el alma y la mente, existe tristeza, y hasta depresión. Y eso si que costará mucho recuperar, parece como si algo o alguien hubiera fumigado el país.
Ni un mensaje en positivo, ni un halo de luz, los políticos solo hablan de macroeconomía, de deudas, déficit y cortes y recortes (sacrificios, según ellos). 
Un mensaje navideño de un señor que no baja al suelo, que utiliza la sanidad privada, que no sabe lo que son las listas de espera, ni no tener dinero para pagar los estudios a un hijo, solo vende humo. Sabemos que su casa no está arreglada, difícilmente puede dar consejos a los demás. 
Los ladrones de guante blanco, los chorizos deben devolver el dinero, esa medida sería ejemplarizante y ayudaría a que los esfuerzos de todos los ciudadanos resultaran algo menos duros y penosos. De la ya estrecha microeconomía, la de una  familia, en paro y si recursos… ¿qué más se puede quitar?
¿Dónde está ese país de avance y progreso? ¿Dónde está ese dinero para I+D+I? ¿Dónde está el ejemplo de la amnistía,  para algo más que para los poderosos?  
Uds los gobernantes, algunos de los que cada día se les ve más finos de cara y con más lujo, no deben dirigir un país que requiere de esfuerzos, dado que Uds. no hacen nada de lo que dicen que debemos hacer los demás. 
¿Donde están algunos políticos que dicen defender a los más humildes? parece como si tuvieran un letargo, dormidos en el país de los duendes. Deshojando la margarita y mientras tanto perdiendo potencial y oportunidades. 
Es tal la indignación y revuelta de todos y todas, que las calles están llenas de colores y ciudadanos. Por mucho que digan, griten y utilicen altavoces los que a la calle salen, Uds. están sordos y ciegos. 
El Sr. del reino no ve y tampoco escucha. Creo que sería bueno ver cómo ha descendido la audiencia de su mensaje, no estamos para escuchar que se debe hacer cuando los que fallan son las primeras espadas del país. En el estado español parece que han sacado las cuchillas y navajas, no es que se haya retrocedido treinta años, es que es una falacia lo que se escucha y ve. Mentiras, mentiras y más mentiras. 
Solo existen mentiras y la imagen la han estropeado Uds. por decir lo que luego no cumplen. 
Y no nos digan, feliz año nuevo, cuando ya nos han vendido que el 2013 es peor que el 2012, ya vale señores, esta vez no les vamos hacer caso y saben por qué, porque miraremos en clave de positividad y con la esperanza de ver el color claro más nítido que nunca.
Miren E. Palacios Villanueva
Bilbao a, 26 de diciembre de 2012

martes, 13 de noviembre de 2012

¿Es posible quedarse en cama cuando estamos enfermos?

¿Es posible quedarse en cama cuando estamos enfermos? ¿Deberíamos quedarnos en cama o reposando?  
Pues se debería, dado que cuando el organismo enferma puntualmente, nuestro cuerpo emprende una dura batalla contra los causantes de la enfermedad y eso requiere un gasto extra de energía, de ahí que nos sintamos más lentos y cansados. A veces a un proceso puntual, se le debe añadir que ya muchas personas padecen una enfermedad crónica. 
Añadir estrés extra, trabajar, e incluso ir al gimnasio cuando se está enfermo podría ser peligroso,  por ejemplo, si una persona sufre problemas cardíacos podría desencadenar en graves consecuencias. 
Ahora bien, cuando los síntomas están por encima del cuello, no hay nada de malo en practicar ejercicio físico,  por ejemplo, si tenemos la nariz atascada o nos duele la garganta, según lo que nos indica el investigador, Keith Veselik, experto en Atención Primaria de Salud de la Universidad de Loyola (EE UU).  
De acuerdo con Veselik, los síntomas que deberían hacernos descartar por completo el ejercicio físico son fiebre, congestión en el pecho, dolores y calambres corporales, diarrea y vómitos, o sentir mareos cuando nos levantamos de la cama. Ello nos obligaría también a quedarnos en casa. 
¿Pero qué sucede en estos momentos de crisis? No nos podemos permitir en muchas ocasiones quedarnos en la cama o reposando en casa, el descuento que realizan en nomina es desmesurado, con lo cual están provocando y obligando a ir a trabajar en malas condiciones. Se esta castigando al que está enfermo. Esto no solo supone una reducción de sueldo, también puede suponer contagio y elevar la cadena de patologías. Al final, puede ser que los beneficios que se tienen por un lado supongan un coste más elevado por otro.
¡Que poco saben los políticos de coste-beneficio y sobre todo, cuanto se esta perdiendo por la mal cabeza de algunos!!!!
Si dejaran de robar y mal gastar, y devolvieran el dinero todos los que han robado en este país, entonces demostrarían que este país es de primera, se le respetaría desde dentro y fuera. Así es muy bananero, pero que muy bananero, se ha retrocedido muchos años en cantidad de cuestiones, y lo que es peor,  estará a la cola de Europa durante muchos años.




sábado, 3 de noviembre de 2012

¡Estar en paro perjudica la salud!!

¡Estar en paro perjudica la salud!! y aumenta el riesgo de muerte prematura!!
Se sabía que estar en paro y vivir en precario, perjudicaba a la salud. Todo ello hace que se tengan más enfermedades y también que exista muerte prematura. 
Ahora lo avalan diferentes estudios de investigación.  
Se han analizado datos de 20 millones de personas en 15 países occidentales de las cuatro últimas décadas, científicos estadounidenses de la Universidad McGill y la Universidad Stony Brook han calculado que estar desempleado aumenta el riesgo de morir prematuramente hasta un 63%. Los investigadores lo atribuyen a que estar en paro causa estrés y afecta al estatus socioeconómico, lo que redunda en un menor cuidado de la salud.   
Lógico,  porque tanto las necesidades buco- dentales, material protésico o necesidades auditivas y oftalmológicas,  no se pueden cubrir…, sin ingresos o en precario no hay dinero a veces ni para comer¡¡¡¡   
Es especialmente evidente, según ese estudio,  en los hombres, que ven aumentar su mortalidad en un 78%, sobre todo si se quedan sin trabajo cuando aún no han cumplido los 50 años. 
Por otro lado, el Estudio GEDA, realizado en Alemania entre 2008 y 2009 por el Instituto Robert Koch, demostró que las personas entre los 30 y los 59 años que están en paro sufren más a menudo y durante más tiempo problemas físicos y emocionales, como insomnio, ansiedad o adicción a determinadas sustancias, por lo que también utilizan más los servicios de salud.
Finalmente, otra investigación publicada recientemente en la revista Demography,  revelaba que las patologías más habituales entre quienes pierden su empleo son la Hipertensión, los problemas cardíacos, los infartos y la diabetes.  
Realmente a la vista de todos estos estudios y la realidad del día a día, desahucios, suicidios, desesperación, deshidratación y ya hambre en los niños, alguien o alguno son responsables y quizás algún día se les juzgue por ello. (Me refiero al país, España) 
No estoy hablado de un país tercermundista o…., no, me refiero a esté, al de la piel de toro, de la cual ya casi no queda ni los cuernos!! 
No debe quedar inmune el silenciar a un pueblo o el llevarlo a la pobreza, retrocediendo hasta 30 años en aspectos de vida. 
El estado de bienestar debe ser un techo intocable y ahora ya casi no existe y además están haciendo enfermar a la sociedad, porque se la está casi aplastando!!

viernes, 10 de agosto de 2012

El desprecio político al funcionariado…

Os dejo un articulo súper interesante¡¡¡¡
El desprecio político al funcionariado - La Nueva España - Diario ...
FRANCISCO J. BASTIDA CATEDRÁTICO DE DERECHO CONSTITUCIONAL.
Con el funcionariado está sucediendo lo mismo que con la crisis económica. 
Las víctimas son presentadas como culpables y los auténticos culpables se valen de su poder para desviar responsabilidades, metiéndoles mano al bolsillo y al horario laboral de quienes inútilmente proclaman su inocencia. 
Aquí, con el agravante de que al ser unas víctimas selectivas, personas que trabajan para la Administración pública, el resto de la sociedad también las pone en el punto de mira, como parte de la deuda que se le ha venido encima y no como una parte más de quienes sufren la crisis. La bajada salarial y el incremento de jornada de los funcionarios se aplaude de manera inmisericorde, con la satisfecha sonrisa de los gobernantes por ver ratificada su decisión.
Detrás de todo ello hay una ignorancia supina del origen del funcionariado. Se envidia de su status -y por eso se critica- la estabilidad que ofrece en el empleo, lo cual en tiempos de paro y de precariedad laboral es comprensible; pero esta permanencia tiene su razón de ser en la garantía de independencia de la Administración respecto de quien gobierne en cada momento; una garantía que es clave en el Estado de derecho. En coherencia, se establece constitucionalmente la igualdad de acceso a la función pública, conforme al mérito y a la capacidad de los concursantes. La expresión de ganar una plaza «en propiedad» responde a la idea de que al funcionario no se le puede «expropiar» o privar de su empleo público, sino en los casos legalmente previstos y nunca por capricho del político de turno. Cierto que no pocos funcionarios consideran esa «propiedad» en términos patrimoniales y no funcionales y se apoyan en ella para un escaso rendimiento laboral, a veces con el beneplácito sindical; pero esto es corregible mediante la inspección, sin tener que alterar aquella garantía del Estado de derecho.
Los que más contribuyen al desprecio de la profesionalidad del funcionariado son los políticos cuando acceden al poder. Están tan acostumbrados a medrar en el partido a base de lealtades y sumisiones personales, que cuando llegan a gobernar no se fían de los funcionarios que se encuentran. Con frecuencia los ven como un obstáculo a sus decisiones, como burócratas que ponen objeciones y controles legales a quienes piensan que no deberían tener límites por ser representantes de la soberanía popular. 
En caso de conflicto, la lealtad del funcionario a la ley y a su función pública llega a interpretarse por el gobernante como una deslealtad personal hacia él e incluso como una oculta estrategia al servicio de la oposición. Para evitar tal escollo han surgido, cada vez en mayor número, los cargos de confianza al margen de la Administración y de sus tablas salariales; también se ha provocado una hipertrofia de cargos de libre designación entre funcionarios, lo que ha suscitado entre éstos un interés en alinearse políticamente para acceder a puestos relevantes, que luego tendrán como premio una consolidación del complemento salarial de alto cargo. 
El deseo de crear un funcionariado afín ha conducido a la intromisión directa o indirecta de los gobernantes en procesos de selección de funcionarios, influyendo en la convocatoria de plazas, la definición de sus perfiles y temarios e incluso en la composición de los tribunales. Este modo clientelar de entender la Administración, en sí mismo una corrupción, tiene mucho que ver con la corrupción económico-política conocida y con el fallo en los controles para atajarla. 
Estos gobernantes de todos los colores políticos, pero sobre todo los que se tildan de liberales, son los que, tras la perversión causada por ellos mismos en la función pública, arremeten contra la tropa funcionarial, sea personal sanitario, docente o puramente administrativo. Si la crisis es general, no es comprensible que se rebaje el sueldo sólo a los funcionarios y, si lo que se quiere es gravar a los que tienen un empleo, debería ser una medida general para todos los que perciben rentas por el trabajo sean de fuente pública o privada. 
Con todo, lo más sangrante no es el recorte económico en el salario del funcionario, sino el insulto personal a su dignidad. Pretender que trabaje media hora más al día no resuelve ningún problema básico ni ahorra puestos de trabajo, pero sirve para señalarle como persona poco productiva.
Reducir los llamados «moscosos» o días de libre disposición -que nacieron en parte como un complemento salarial en especie ante la pérdida de poder adquisitivo- no alivia en nada a la Administración, ya que jamás se ha contratado a una persona para sustituir a quien disfruta de esos días, pues se reparte el trabajo entre los compañeros. La medida sólo sirve para crispar y desmotivar a un personal que, además de ver cómo se le rebaja su sueldo, tiene que soportar que los gobernantes lo estigmaticen como una carga para salir de la crisis. Pura demagogia para dividir a los paganos. 
En contraste, los políticos en el poder no renuncian a sus asesores ni a ninguno de sus generosos y múltiples emolumentos y prebendas, que en la mayoría de los casos jamás tendrían ni en la Administración ni en la empresa privada si sólo se valorasen su mérito y capacidad. 
Y lo grave es que no hay propósito de enmienda. No se engañen, la crisis no ha corregido los malos hábitos; todo lo más, los ha frenado por falta de financiación o, simplemente, ha forzado a practicarlos de manera más discreta.

martes, 31 de julio de 2012

El porqué de los Moscosos¡¡¡¡

Os comento algo: Sabías que, a los funcionarios entre ellos (personal docente, sanitario, bomberos, policías y seguridad, etc),  nadie les ha regalado nada, como se cree la gente. Han sufrido la congelación salarial durante muchos, muchos, muchos, años..............y lo siguen  sufriendo....................... y además ahora les rebajan todavía más el sueldo, porque es lo más fácil que tiene un Gobierno.
Y además les quitan fiestas¡¡¡¡¡
¿Hasta cuándo van a seguir aguantando tanta vejación?

Paradojas de La Vida